Un violento enfrentamiento entre grupos criminales dejó al menos cinco personas muertas este viernes en la aldea El Espino (o El Pino, según algunas versiones), municipio de Sulaco, departamento de Yoro. Las víctimas, todos hombres jóvenes, fueron confirmadas por la Policía Nacional como supuestos integrantes de la banda conocida como «Cártel del Diablo» o «El Cartel del Diablo», una estructura criminal dedicada al narcotráfico, extorsión, sicariato y homicidios en la región norte del país.
El portavoz de la Policía Nacional, Wilber Mayes Ríos, confirmó que las cinco personas perdieron la vida en un choque armado con una banda rival en zona montañosa, específicamente en un camino que conduce hacia la montaña del Portillo del Naranjo. «Estas personas perdieron la vida producto de un enfrentamiento entre grupos criminales en el sector y quienes murieron pertenecían al Cártel del Diablo», declaró el oficial. Hasta el momento, las identidades de las víctimas no han sido reveladas oficialmente, y las autoridades continúan en el lugar recolectando evidencias y realizando levantamientos de cadáveres.
Este hecho representa una nueva masacre en el departamento de Yoro durante 2026, y se suma a una ola de violencia que ha tenido al «Cártel del Diablo» como protagonista en Sulaco y municipios aledaños como Victoria y Yorito. La banda ha sido vinculada a múltiples crímenes este año, incluyendo homicidios de jóvenes, menores de edad y recién llegados del extranjero, lo que llevó a intervenciones policiales previas en la zona para capturar a sus líderes y desarticular sus operaciones.
El enfrentamiento ocurrió en una región de difícil acceso, lo que complicó la respuesta inicial de las autoridades. Fuentes policiales indican que se trata de una disputa por control territorial y rutas de microtráfico o extorsión. La Policía Nacional ha reforzado la presencia en Sulaco con operativos especiales, pero la violencia persiste en un contexto donde estructuras criminales locales compiten ferozmente.
Autoridades llaman a la población a reportar cualquier información que ayude en las investigaciones, mientras la comunidad de El Espino permanece en alerta ante posibles retaliaciones. Este nuevo episodio de violencia subraya la persistente inseguridad en el norte de Honduras, donde el «Cártel del Diablo» ha convertido a Sulaco en uno de los epicentros de criminalidad en los últimos meses.
Las investigaciones continúan para determinar el móvil exacto y posibles responsables del lado rival.






















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