Valencia, España. Haber vivido el proceso migratorio en primera persona marcó para siempre la forma de entender y ejercer la función pública de Sandra Fúnez, directora de Migración del Consulado de Honduras en Valencia. Llegó a España como migrante en 2019 y, desde entonces, esa experiencia personal se ha convertido en la base de una gestión consular centrada en la empatía, el acompañamiento y la defensa de los derechos de los hondureños en el exterior.
Fúnez asegura que conocer la migración “en carne propia” transformó su visión institucional. Para ella, no se trata únicamente de trámites administrativos, sino de comprender las necesidades reales de quienes llegan a un país nuevo cargando incertidumbre, miedo y, en muchos casos, una profunda vulnerabilidad. Esa vivencia —afirma— fortaleció su compromiso con una atención más humana y cercana hacia la comunidad hondureña en España.

Uno de los momentos más críticos para los migrantes, explica, ocurre desde el primer día de llegada. La falta de documentación limita el acceso a un empleo formal, a una vivienda digna y a servicios básicos, mientras que la ausencia de información clara y de una red de apoyo agrava la sensación de desamparo. Por ello, considera indispensable que exista un acompañamiento consular desde el inicio del proceso migratorio, que facilite una integración efectiva y segura.
Más allá de los documentos, la directora de Migración subraya el impacto emocional que conlleva migrar. La soledad y la incertidumbre —señala— son desafíos silenciosos que afectan la salud mental de los migrantes y pueden impedirles tomar decisiones o integrarse socialmente. En ese contexto, insiste en la necesidad de una red de protección que no solo oriente en lo legal, sino que también acompañe en lo humano.
En el actual contexto de una regularización extraordinaria que podría beneficiar a más de 100 mil hondureños en España, el Consulado de Honduras en Valencia ha experimentado un aumento significativo en la demanda de servicios. Las solicitudes de pasaporte y la Inscripción Consular —documento que certifica el ingreso y la residencia en territorio español— figuran entre los trámites más requeridos, especialmente por personas que no cuentan con empadronamiento. A ello se suma la orientación jurídica gratuita que brinda el consulado para guiar a los migrantes en sus procesos de regularización.

Fúnez reconoce que la red consular hondureña enfrenta importantes retos. Actualmente, no existe un protocolo unificado ni un fondo específico destinado a la atención de casos de vulnerabilidad en los consulados de Honduras en España. Ante esta realidad, destaca el trabajo realizado en Valencia mediante la creación de alianzas con autoridades locales, organizaciones sociales y la propia comunidad hondureña, lo que ha permitido canalizar casos urgentes y ofrecer respuestas inmediatas.
Desde su perspectiva, fortalecer la protección consular es una responsabilidad indelegable del Estado. Un Estado —afirma— debe ser garante de la protección de sus ciudadanos sin importar dónde se encuentren. En ese sentido, resalta que el Consulado de Honduras en Valencia cuenta con un cargo específico orientado al acompañamiento y la protección del migrante, un modelo que ha generado resultados tangibles y que, a su juicio, debería consolidarse y replicarse en otros consulados.

La funcionaria también considera clave mejorar la comunicación entre el Estado hondureño y sus ciudadanos en el exterior. Para ello, propone apoyarse en liderazgos que conozcan de primera mano la realidad migratoria y recalca que la protección consular no debe estar condicionada por colores políticos. “La vulnerabilidad no tiene partido”, sostiene, y la atención a los connacionales debe asumirse como una responsabilidad de Estado.
En su labor diaria, Fúnez ha sido testigo de historias que la han marcado profundamente. Recuerda el caso de un padre que llegó al consulado al borde del colapso emocional, tras haber sido desalojado junto a su esposa embarazada y sus hijos, y otro de una madre que, tras recibir acompañamiento consular, logró salir de la situación de calle y hoy es una emprendedora que genera empleo. Historias que —afirma— confirman que el apoyo oportuno puede transformar vidas.

De cara al futuro, Sandra Fúnez reafirma su compromiso de seguir siendo un puente de apoyo para los hondureños en España. Antes que funcionaria, se define como una líder social al servicio de la comunidad migrante. Finalmente, envía un mensaje al presidente Nasry Asfura y a la canciller Mireya Agüero, instándolos a fortalecer la protección migratoria en la red consular. Para ella, acompañar al migrante no solo abre puertas en un proceso difícil, sino que dignifica la vida de miles de hondureños que buscan un mejor futuro lejos de su país.
Nota escrita por Jahir Castro Viagarza, periodista corresponsal de METRO TV en España.























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