La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Estados Unidos, con sede en Nueva York, anuló este miércoles la sentencia de 45 años de prisión impuesta en junio de 2024 al expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández por delitos de narcotráfico. La resolución, difundida por el propio exmandatario y su familia, ordena además al juez Kevin Castel del tribunal de distrito que elimine por completo la acusación en su contra, calificándola de “improcedente”.
Según el documento mostrado en conferencia de prensa por su esposa, Ana García de Hernández, la corte aceptó la moción presentada por la defensa de Hernández, quien solicitó desestimar la apelación pendiente tras recibir un indulto presidencial total por parte de Donald Trump en diciembre de 2025. El tribunal resolvió: “Se concede la moción y se desestima la apelación por improcedente. Además, se ordena que se revoque la sentencia del tribunal de distrito” y se remita el caso con instrucciones de desestimar la acusación desde su raíz.
Juan Orlando Hernández celebró la decisión a través de sus redes sociales con la frase “Borrón y cuenta nueva” y citó un versículo bíblico: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32). En un video transmitido durante la rueda de prensa en Tegucigalpa, el exgobernante (2014-2022) afirmó: “Hoy el sistema de Justicia de Estados Unidos me da la razón. Se elimina la sentencia y la condena, pero además se ordena que se elimine la acusación. Soy inocente, lo dije el día de mi sentencia”.

La condena original contra Hernández surgió tras un juicio en Nueva York donde un jurado lo declaró culpable de conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y otros cargos relacionados con narcotráfico. Fue extraditado en abril de 2022 y sentenciado a 45 años de prisión. El indulto de Trump lo liberó físicamente en diciembre de 2025, pero normalmente este tipo de perdón presidencial no borra la condena ni los cargos del expediente.
La resolución de la corte de apelaciones va más allá al ordenar revocar la sentencia y eliminar la acusación por completo, lo que en la práctica deja limpio su historial judicial en Estados Unidos respecto a este caso.
Ana García de Hernández enfatizó durante la conferencia: “Se elimina por completo la condena, los cargos injustamente presentados han sido desestimados. No existen más”. La familia presentó el documento oficial de la corte como prueba de que el proceso judicial ha llegado a su fin de manera definitiva.
Expertos legales consultados por diversos medios hondureños explican que la decisión responde directamente al efecto del indulto presidencial, que hace innecesario mantener activa la apelación o la condena. No se trata de un nuevo juicio que revise las pruebas ni de una absolución por inocencia declarada por un jurado, sino de una desestimación por improcedencia tras el perdón otorgado por Trump. Aun así, para Hernández y sus seguidores representa una victoria total y la confirmación de sus reclamos de inocencia.
La noticia genera expectativa en Honduras, donde aún pesa una orden de captura emitida por el Ministerio Público tras su liberación en Estados Unidos. Hernández ha señalado que planea regresar al país “con la frente en alto” una vez se resuelvan los asuntos pendientes a nivel local. Mientras tanto, su caso continúa siendo uno de los más polémicos en la historia política hondureña, marcando un capítulo inédito en las relaciones entre Honduras y la justicia estadounidense.
Con esta resolución, el expresidente cierra un largo proceso judicial que comenzó con su extradición y que, tras el indulto y la anulación de la corte de apelaciones, queda archivado en los registros federales de Estados Unidos.




















Deja una respuesta