El presidente de China, Xi Jinping, sostuvo este lunes una conversación telefónica con el príncipe heredero y primer ministro de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, en la que exigió que se mantenga el tránsito normal de buques por el estrecho de Ormuz y pidió un alto el fuego inmediato y completo en el conflicto en Oriente Medio.
Según el comunicado oficial difundido por la agencia estatal Xinhua y la cadena CCTV, Xi Jinping subrayó que “la navegación normal a través del estrecho de Ormuz debe mantenerse, ya que esto responde a los intereses compartidos de los países de la región y de la comunidad internacional”.

La llamada fue realizada a petición de la parte saudita. Durante la conversación, el mandatario chino reafirmó la posición de Pekín de oponerse a cualquier acción que interrumpa el libre flujo marítimo en esa vía estratégica y abogó por resolver las diferencias a través del diálogo político y diplomático.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más críticas del mundo: por allí transita cerca del 20 % del petróleo global y una parte importante del gas natural licuado. China, que importa alrededor del 45 % de su crudo desde el Golfo Pérsico, considera vital garantizar la seguridad y apertura de esta ruta.
Xi Jinping también reiteró el llamado de China a una desescalada inmediata del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, y expresó su apoyo a todos los esfuerzos encaminados a restaurar la paz en la región.

Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el gobierno saudita han emitido declaraciones detalladas sobre el contenido específico de la conversación. Sin embargo, la intervención directa de Xi Jinping refleja el creciente protagonismo diplomático de China en la crisis del Golfo Pérsico y su interés estratégico en evitar cualquier interrupción prolongada del suministro energético.
Esta es la posición más clara y directa expresada por el presidente chino sobre el estrecho de Ormuz desde el inicio de las tensiones actuales. Pekín ha venido insistiendo en que cualquier bloqueo o restricción al paso de buques mercantes afecta no solo a los países involucrados, sino a la estabilidad económica mundial.

Las autoridades chinas continúan manteniendo contactos diplomáticos con las partes involucradas en el conflicto, en un intento por contribuir a una solución negociada. Se espera que el tema sea uno de los puntos centrales en la próxima reunión entre Xi Jinping y el presidente estadounidense Donald Trump.





















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