El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un fuerte ataque verbal contra el papa León XIV en una extensa publicación en sus redes sociales la noche del domingo. En el mensaje, Trump calificó al pontífice como “débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior”, acusándolo de criticar a su administración y de alinearse con la “izquierda radical”.
La arremetida se produce en medio de una creciente tensión diplomática entre la Casa Blanca y el Vaticano. El papa León XIV, el primer pontífice nacido en Estados Unidos, había expresado su rechazo a la guerra en Irán y había manifestado preocupación por las políticas de la actual administración estadounidense.

Trump respondió directamente a estas declaraciones, asegurando que “no quiero un papa que critique al presidente de Estados Unidos porque estoy haciendo exactamente para lo que fui elegido”. Además, llegó a afirmar que “si yo no estuviera en la presidencia, León XIV ni estaría en el Vaticano” y que el pontífice “le está haciendo daño a la Iglesia católica”.
En la publicación, de más de 300 palabras, el mandatario estadounidense también acusó al Papa de hablar del “miedo” a su gobierno sin mencionar otros temas, y le exigió que “deje de complacer a la izquierda radical”. La crítica es una de las más directas y personales que un presidente estadounidense ha dirigido contra un papa en la historia reciente.
El papa León XIV respondió este lunes con serenidad. Durante una breve aparición ante la prensa, el Sumo Pontífice aseguró que no tiene “miedo” de la administración Trump y reafirmó su compromiso de seguir hablando en favor de la paz, el diálogo y la oposición a la guerra. “Continuaré defendiendo la vida y la dignidad humana, sin importar las presiones”, indicó el líder de la Iglesia católica.

La disputa ha generado reacciones inmediatas en el ámbito político y religioso. Analistas destacan que el choque representa una confrontación inédita entre la política exterior agresiva de Trump y la doctrina de paz promovida por el Vaticano. Mientras tanto, en redes sociales y medios internacionales, el intercambio ha sido trending topic, dividiendo opiniones entre quienes apoyan la postura firme del presidente y quienes consideran inapropiada la forma en que se dirige a la máxima autoridad de la Iglesia católica.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el Vaticano han emitido comunicados oficiales adicionales, pero la polémica continúa escalando en las últimas horas.




















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