Teherán, 14 de marzo de 2026.- Un alto funcionario iraní reveló que Irán está evaluando autorizar el tránsito de un número limitado de petroleros a través del estrecho de Ormuz, pero bajo una condición clave: que las transacciones por la carga de petróleo se realicen en yuanes chinos en lugar del dólar estadounidense.
La declaración, reportada por CNN y replicada por medios como RT, Daily Sabah, Middle East Eye y South China Morning Post, se enmarca en un contexto de tensiones extremas en Medio Oriente, donde el estrecho —por el que pasa cerca del 20% del petróleo mundial— permanece mayoritariamente bloqueado desde inicios de marzo tras ataques estadounidenses e israelíes contra instalaciones iraníes, incluyendo la isla de Kharg.

El funcionario explicó que esta medida forma parte de un nuevo plan que Teherán desarrolla para gestionar y controlar el flujo de buques petroleros por la estratégica vía marítima, en medio de la guerra en curso con Estados Unidos e Israel. El estrecho ha sido utilizado por Irán como herramienta de presión económica, con restricciones que han disparado los precios del crudo (el barril coqueteando con los 120 dólares en algunos reportes) y generado disrupciones globales en el suministro energético.
La propuesta de exigir pagos en yuanes representa un desafío directo al sistema petrodólar, donde el comercio internacional de petróleo se liquida casi exclusivamente en dólares estadounidenses. China ha impulsado durante años la internacionalización del yuan en transacciones energéticas, y esta condición beneficiaría directamente a Pekín —principal comprador de crudo iraní— al reducir la dependencia del dólar y fortalecer su moneda en el comercio global.

Analistas chinos, sin embargo, han reaccionado con cautela: expertos como Gong Jiong (Universidad de Negocios Internacionales y Economía de Pekín) señalan que verificar el cumplimiento de pagos en yuanes sería técnicamente complejo, con riesgos de seguridad y posibles tensiones adicionales con Estados Unidos.
El bloqueo actual del estrecho ha sido parcial pero efectivo, con Irán permitiendo paso selectivo a buques de «ciertos países» (como India o Turquía en casos puntuales), mientras mantiene cerradas rutas para embarcaciones vinculadas a EE.UU. o Israel. Esta nueva condición de «yuan por paso» podría abrir una ventana limitada para exportaciones iraníes —principalmente hacia China— sin ceder completamente el control estratégico del estrecho.

La revelación llega en un momento crítico: el presidente Donald Trump ha amenazado con más ataques si Irán interfiere con el «paso libre y seguro» de barcos, mientras Teherán advierte contra agresiones a su infraestructura energética. Expertos advierten que, de implementarse, esta política podría acelerar la desdolarización en el sector energético, aunque su viabilidad operativa y geopolítica permanece incierta en medio del conflicto. Los mercados energéticos globales siguen en alerta, con impactos en precios de combustibles y seguros marítimos.





















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