La Unión Europea revela el uso del pabellón hondureño en buques vinculados a Rusia y el caso de una periodista rusa que habría viajado a Europa con pasaporte de Honduras, pese a las sanciones
La guerra en Ucrania, que para muchos parecía un conflicto lejano, ha alcanzado de forma directa a Honduras. En las últimas horas, el embajador de la Unión Europea en Honduras, Gonzalo Fournier, reveló información sensible que coloca al país centroamericano en el centro de una compleja red internacional de evasión de sanciones impuestas a Rusia.
De acuerdo con el diplomático europeo, al menos tres buques que operaban bajo bandera hondureña habrían sido utilizados por Rusia para evadir sanciones internacionales. Estas embarcaciones formarían parte de la llamada “flota oscura” o “flota negra”, un conjunto de barcos que cambian constantemente de pabellón —una práctica conocida como flag hopping— para evitar controles, sanciones económicas y restricciones de navegación.

Según Fournier, uno de los casos más graves ocurrió en el Mar Báltico, donde un buque con bandera hondureña habría intentado interferir cables de transmisión digital submarinos, un hecho considerado de alto riesgo para la seguridad regional. Posteriormente, se identificaron otras embarcaciones con el mismo pabellón involucradas en operaciones similares, incluso un incidente reportado en la India. Todos estos casos, aseguró el embajador, ya fueron notificados a las autoridades hondureñas.
El diplomático advirtió que estas embarcaciones no solo representan un problema geopolítico, sino también un grave riesgo ambiental y de navegación, ya que muchas operan en condiciones precarias, sin seguros y con estructuras deterioradas que podrían provocar desastres ecológicos de gran magnitud.

Pero las revelaciones no se limitan al ámbito marítimo. Fournier confirmó también el caso de Ekaterina Andreeva, una de las figuras más influyentes de la televisión estatal rusa, quien habría utilizado un pasaporte hondureño vigente desde 2007 para viajar a países de la Unión Europea como Francia y España, pese a estar sujeta a sanciones por su papel en la maquinaria propagandística del Kremlin.
La periodista fue incluida oficialmente en la lista de sancionados por la Unión Europea el 29 de enero de 2026. Sin embargo, hasta ahora no existe información pública que confirme si las autoridades hondureñas han retirado o anulado dicho documento, ni cómo se otorgó originalmente la nacionalidad.
Fournier aclaró que Honduras no enfrenta sanciones internacionales por estos hechos y destacó que la Dirección General de la Marina Mercante ya prohibió el uso del pabellón nacional en embarcaciones rusas. No obstante, subrayó que estos casos evidencian cómo los conflictos globales pueden tener repercusiones directas en países que, en apariencia, están lejos del epicentro de la crisis.

La Unión Europea, concluyó el embajador, continuará reforzando los mecanismos de sanción y cooperación internacional para frenar estas prácticas, proteger la seguridad marítima y evitar que documentos y símbolos nacionales sean utilizados para fines ilícitos.
Nota escrita por Jahir Castro Viagarza, periodista, corresponsal de METRO TV Honduras en España.



















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