Una misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) arribó a Honduras este lunes 16 de febrero de 2026, marcando el primer contacto oficial con la administración del presidente Nasry Asfura, quien asumió el cargo el 27 de enero tras ganar las elecciones presidenciales.
El objetivo principal de la visita es conocer de primera mano las prioridades económicas y la orientación de la nueva gestión, establecer líneas de trabajo conjuntas y dialogar sobre la reorientación del programa vigente con el organismo internacional.
Según informó el secretario de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, esta no es una revisión formal del acuerdo actual (firmado en la administración anterior y que ya superó su período original), sino un acercamiento inicial para identificar puntos en común y ajustar el programa a las metas del gobierno de Asfura, enfocado en reducción del gasto improductivo, disciplina fiscal y crecimiento económico inclusivo.
El presidente del Banco Central de Honduras (BCH) confirmó la llegada de la delegación y destacó que el equipo económico del presidente Asfura ha mostrado apertura y compromiso para mantener un diálogo constructivo. La misión incluye reuniones con el mandatario, el equipo económico, representantes de bancos, sector privado y autoridades estatales, con el fin de evaluar la situación macroeconómica, el desempeño financiero y posibles apoyos futuros.
Este encuentro se produce en un contexto de ajustes fiscales previos: el gobierno planea recortes por alrededor de US$570 millones en el presupuesto 2026 y frenar transferencias del BCH al Ejecutivo, medidas destinadas a reforzar la credibilidad ante el FMI y atraer inversión. El programa anterior sufrió suspensiones, como la del desembolso de US$120 millones por incumplimientos en 2025, lo que dejó pendientes la cuarta y quinta revisiones —cuyas aprobaciones podrían liberar hasta US$240 millones adicionales si se cumplen las metas.
La visita del FMI se enmarca en esfuerzos más amplios por restablecer la colaboración con organismos multilaterales (como el Banco Mundial, BID y BCIE), tras la percepción de inestabilidad durante la transición electoral. Fuentes oficiales indicaron que la misión busca impulsar la estabilidad macroeconómica, el crecimiento inclusivo y el acceso a financiamiento para prioridades como infraestructura, salud, educación y desarrollo humano.
Hasta el momento, no se han anunciado conclusiones inmediatas, pero se espera que en los próximos días se compartan avances sobre el diálogo y posibles acuerdos futuros. Este primer acercamiento representa una señal positiva para la economía hondureña, en un momento clave para definir la agenda financiera del nuevo gobierno.



















Deja una respuesta