El Instituto Nacional de Estadística (INE) aclaró que el XVIII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda no incluye preguntas relacionadas con la instalación de medidores de energía eléctrica prepago y que las fotografías de los contadores que realizan algunos censistas tienen únicamente fines estadísticos.
La subgerente de Estadísticas Sociales y Demográficas del INE, Martha Leiva, explicó que la imagen del contador sirve como mecanismo de verificación para confirmar que el censista efectivamente llegó a la vivienda registrada y que el punto de referencia corresponde al inmueble donde fueron recopilados los datos.
Leiva señaló que ningún ciudadano está obligado a permitir que se fotografíe el contador. Antes de realizar la imagen, el censista debe solicitar autorización al jefe del hogar y, si esta no es concedida, debe abstenerse de tomarla.

La funcionaria aseguró que las fotografías serán utilizadas exclusivamente para fines estadísticos y rechazó las versiones difundidas en redes sociales que vinculan este procedimiento con una supuesta instalación o registro de medidores prepago.
La boleta censal está dividida en siete secciones destinadas a recopilar información sobre la ubicación y las características de las viviendas, así como las condiciones y servicios con los que cuentan los hogares.
Entre los datos que se recopilan se encuentran los materiales utilizados en techos, paredes y pisos, el tipo de alumbrado empleado, el acceso a servicios básicos, los espacios destinados para dormir y cocinar, el combustible utilizado para preparar alimentos y las características del servicio sanitario.
En el caso de la electricidad, el censo permite identificar si una vivienda utiliza energía del sistema público o privado, motor propio, panel solar u otras fuentes como vela, candil o lámpara de gas. Esta información permitirá conocer la cobertura energética y determinar qué comunidades todavía requieren acceso al servicio.
El levantamiento también registra la disponibilidad de bienes y servicios en los hogares, entre ellos refrigeradora, estufa, aire acondicionado, lavadora, radio, televisión, computadora, teléfono, internet, cable o televisión satelital, además de vehículos como automóviles, motocicletas, mototaxis y embarcaciones.
Estos datos permitirán caracterizar las condiciones de vida de la población y aplicar metodologías estandarizadas para medir indicadores de pobreza sin necesidad de preguntar directamente a las familias cuánto dinero reciben como ingresos.
El XVIII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda comenzó el 10 de agosto y tiene como objetivo actualizar la información demográfica y habitacional de Honduras. Los resultados servirán como base para la planificación de políticas públicas y la toma de decisiones en áreas como vivienda, servicios básicos, educación, salud y desarrollo social.














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