ESTRASBURGO, FRANCIA.— Canadá y la Unión Europea avanzan hacia una nueva etapa de cooperación estratégica, después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planteara la posibilidad de que Canadá se convierta en el primer “miembro asociado” de la Unión Europea, una propuesta que fue recibida favorablemente por el primer ministro canadiense, Mark Carney.
El anuncio se produjo durante la visita de Carney a Estrasburgo, donde el miércoles 16 de septiembre se reunió con von der Leyen y posteriormente, este jueves 17, se dirigió ante el pleno del Parlamento Europeo.
Von der Leyen propuso avanzar más allá del actual acuerdo comercial entre Canadá y la Unión Europea, conocido como CETA, y construir una “alianza para el futuro”, con una cooperación mucho más amplia en áreas estratégicas.
La propuesta contempla profundizar los vínculos en sectores como los minerales críticos, la defensa, la inteligencia artificial, la energía, el espacio, los servicios financieros y el comercio digital.
Desde Estrasburgo, Mark Carney respaldó la idea de estrechar la relación con Europa y afirmó ante el Parlamento Europeo: “Europa y Canadá son más fuertes juntos”.

El primer ministro canadiense planteó que ambas partes pueden aprovechar sus capacidades complementarias. Canadá cuenta con importantes recursos energéticos y minerales críticos, además de capacidades en inteligencia artificial, tecnología cuántica y espacio, mientras que la Unión Europea aporta un amplio mercado, capacidad de investigación, manufactura avanzada y capacidad para establecer estándares internacionales.
Carney propuso avanzar hacia una cooperación profunda que permita reforzar la autonomía estratégica de Canadá y Europa, incluyendo cadenas de suministro más seguras, cooperación en defensa, energía, tecnología y materias primas esenciales.
También planteó facilitar los vínculos entre ciudadanos de ambos lados del Atlántico, con mayores oportunidades para que los jóvenes puedan estudiar, trabajar y desarrollar proyectos tanto en Canadá como en países de la Unión Europea.
La iniciativa representa un paso más en una relación que ya cuenta con acuerdos de cooperación comercial y estratégica. Canadá también ha comenzado a profundizar su participación en iniciativas europeas relacionadas con inversiones y capacidades de defensa.
Sin embargo, es importante aclarar que Canadá no se ha convertido en miembro de la Unión Europea. La propuesta de crear una categoría de “miembro asociado” es todavía una iniciativa que deberá ser definida y negociada. Actualmente, esa figura no existe dentro de los tratados de la Unión Europea y cualquier acuerdo requeriría el respaldo de los 27 Estados miembros.
El acercamiento entre Ottawa y Bruselas se produce además en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales y cambios en las relaciones entre las principales potencias. Carney ha defendido que la futura alianza entre Canadá y Europa busca fortalecer la capacidad de ambas partes para proteger sus mercados, su soberanía y sus intereses estratégicos.
De esta manera, Canadá y la Unión Europea buscan transformar su relación tradicional en una asociación más amplia, con cooperación en comercio, seguridad, energía, tecnología, defensa y recursos estratégicos.
Para Metro TV, informó Jahir Castro Viagarza, corresponsal en Europa.
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