La ciudad de Choluteca registró su primer hecho de violencia mortal en febrero de 2026, tras 16 días sin homicidios reportados. La noche del domingo 15 de febrero, un joven de 26 años fue interceptado y asesinado a balazos mientras se desplazaba en motocicleta en la carretera de salida hacia el municipio de San Marcos de Colón, a la altura de un negocio de pupusas.
La víctima fue identificada como Yeison Isaíd Betancur Herrera, de 26 años, residente en la zona y sin antecedentes policiales ni penales según registros preliminares. El ataque ocurrió cuando dos individuos desconocidos, que se movilizaban en otra motocicleta, le dispararon en repetidas ocasiones. El joven recibió un impacto de bala en el tórax y falleció de manera inmediata en el lugar de los hechos.
Su acompañante, un hombre que iba como pasajero y a quien Betancur Herrera había ofrecido “jalón” momentos antes en las cercanías del sector, resultó herido con un impacto en el brazo. Fue trasladado de urgencia al Hospital General del Sur (HGS) de Choluteca, donde recibió atención médica por parte del personal de turno. Hasta el momento, su identidad no ha sido revelada públicamente y se desconoce si registra antecedentes en el sistema de la policía nacional.

La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) asumió de inmediato el caso y abrió varias líneas de investigación. Los agentes recolectaron declaraciones de familiares de la víctima para determinar si Betancur Herrera tenía enemigos conocidos, había recibido amenazas previas o existía algún móvil personal, económico o relacionado con disputas. El acompañante también fue entrevistado, aunque su versión inicial se vio afectada por el estado de shock tras el ataque.
Se está verificando la posible existencia de cámaras de seguridad en negocios o viviendas cercanas al lugar del crimen, con el fin de obtener imágenes que permitan identificar a los agresores y la motocicleta en la que huyeron. No se ha confirmado si los responsables portaban chalecos reflectivos u otros elementos que pudieran confundirlos con personal de seguridad o delivery.
El cuerpo de la víctima fue levantado en el lugar por las autoridades correspondientes y entregado a sus familiares, quienes lo trasladaron a su vivienda para velarlo. No fue necesario remitirlo a Tegucigalpa para autopsia adicional en esta etapa inicial.
Desde la vocería oficial de la Unidad Departamental Número 6, lamentaron el hecho y expresaron que, aunque se mantenía en cero homicidios durante los primeros 15 días del mes, este incidente es preocupante. Además, reafirmaron el compromiso de la Policía Nacional y la DPI para esclarecer el caso, dar con los responsables y evitar que quede impune.
Las investigaciones continúan de manera activa, con énfasis en recopilar testimonios, revisar posibles cámaras y cruzar información que permita establecer el móvil y la identidad de los atacantes.

















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