La Policía Nacional de Honduras, a través de la Dirección Nacional Policial Antidrogas (DNPA), capturó a Kleivin Orellana Guzmán (también reportado como Kleivin Emilson Orellana Guzmán), señalado como el principal líder de la estructura criminal conocida como «La Kleibona». El detenido, de aproximadamente 30 años, figuraba entre los nueve o diez más buscados del país y por su captura se ofrecía una recompensa de 500,000 lempiras.
La operación de impacto se llevó a cabo el domingo 15 de marzo en el sector Los Bajos, municipio de Choloma, departamento de Cortés, zona norte del país. El operativo involucró a agentes de la DNPA, el Comando de Operaciones Especiales (COE) de la Dirección Nacional de Fuerzas Especiales (DNFE), la Dirección Nacional de Prevención y Seguridad Comunitaria (DNPSC), y contó con la dirección y acompañamiento del Ministerio Público.

Durante la acción, se produjo un enfrentamiento armado cuando los presuntos delincuentes abrieron fuego contra los agentes. En respuesta, siguiendo los protocolos del Manual del Uso de la Fuerza, la policía repelió el ataque. Como resultado, uno de los supuestos miembros de la banda resultó herido y posteriormente falleció (su identidad aún se encuentra en proceso de confirmación). Tres personas fueron capturadas, entre ellas el supuesto cabecilla Orellana Guzmán.
En el lugar se decomisó un importante arsenal: ocho armas largas de uso prohibido, 60 cargadores, cuatro paquetes con supuesta cocaína, 10 chalecos antibalas, cascos balísticos y dos vehículos tipo Rhino. Las autoridades indicaron que «La Kleibona» mantenía bajo terror a los pobladores de la zona, dedicada principalmente a asesinatos, narcotráfico y otras actividades ilícitas.

Orellana Guzmán tenía una orden de captura pendiente por el delito de asesinato, entre otros. Tras su detención, fue trasladado bajo custodia para recibir atención médica debido a heridas sufridas en el enfrentamiento. Posteriormente, fue remitido a una cárcel de máxima seguridad y presentado a audiencia de declaración de imputado ante las autoridades judiciales en San Pedro Sula.
La Policía Nacional calificó el operativo como un «fuerte golpe» a la estructura criminal, destacando que representa un avance significativo en la lucha contra el crimen organizado en la zona norte. Las investigaciones continúan para determinar vínculos adicionales y posibles otros miembros de la banda.
Este hecho se da en un contexto de alta violencia en Cortés, donde bandas como «La Kleibona» y la MS-13 disputan territorios, como se evidenció en enfrentamientos previos en áreas como Urraco Pueblo y La Fragua.
Las autoridades instaron a la población a continuar denunciando actividades sospechosas para fortalecer las operaciones de seguridad.




















Deja una respuesta