El departamento de Trabajo Social del Hospital General del Sur (HGS) en Choluteca ha registrado un alarmante incremento en los casos de embarazos adolescentes durante lo que va del año 2026. Hasta el momento se contabilizan 52 casos, de los cuales 40 se presentaron en el mes de enero y el resto en los primeros días de febrero. Esta cifra representa un aumento significativo en comparación con el mismo período del año anterior, cuando enero de 2025 cerró con 35 casos.
La trabajadora social del hospital explicó que diariamente se atienden trámites relacionados con madres adolescentes, ya sea por partos o por abortos. Todas las menores de edad que llegan al centro deben pasar por este departamento para realizar los procedimientos correspondientes. Las edades más frecuentes de las adolescentes afectadas oscilan entre los 13 y los 17 años, siendo el rango de 15 a 17 años el más recurrente.
Durante todo el año 2025, el HGS registró un total de 519 casos de embarazos en adolescentes. El mes con mayor incidencia fue septiembre, con 55 casos, mientras que enero fue el de menor registro, con 35. Este patrón muestra que, en lo que va de 2026, ya se ha superado la cifra de enero del año anterior en cinco casos adicionales, lo que confirma una tendencia al alza preocupante.

Entre los factores que contribuyen a esta situación, la trabajadora social destacó la alta deserción escolar o la falta total de acceso a la educación. Muchas de las adolescentes no asisten a clases, algunas nunca han estado en un centro educativo y no saben leer ni escribir. Esto las deja en una posición de mayor vulnerabilidad, ya que pasan la mayor parte del tiempo en actividades domésticas sin supervisión adecuada ni ocupación productiva.
Además, se mencionó la influencia negativa de las redes sociales, que exponen a las jóvenes a contenidos que normalizan conductas de riesgo. Las madres y familiares suelen argumentar que las adolescentes no quieren estudiar por excusas como dolores de cabeza o falta de interés, pero se hace un llamado urgente a que las familias brinden apoyo constante, insistan en la educación o en aprender un oficio para mantenerlas ocupadas y protegidas.
Un aspecto grave es que varios de estos embarazos provienen de casos de abuso sexual o violación. Cuando se detecta esta situación, el hospital refiere inmediatamente a la Secretaría de la Niñez y Adolescencia y presenta la denuncia correspondiente ante el Ministerio Público para su investigación y protección de la menor.
Las autoridades hicieron un llamado enfático a la concientización y prevención e instaron a las madres y padres a prestar mayor atención a sus hijas, a no bajar la guardia y a promover que continúen estudiando o se capaciten en algún oficio. “Son presas fáciles porque no tienen otra cosa que hacer”, enfatizó, subrayando que el apoyo familiar y comunitario es clave para revertir esta tendencia que afecta la salud, la educación y el futuro de las adolescentes en la región sur de Honduras.















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