El Tribunal de Sentencia de Choluteca registra un incremento sustancial en el ingreso de expedientes, principalmente relacionados con los delitos de maltrato familiar y tráfico de drogas, situación que ha obligado a las dos salas que integran este órgano jurisdiccional a mantener una agenda de audiencias con una elevada carga de trabajo.
El juez Roberto Carlos Mendoza, integrante de la Sala Primera del Tribunal de Sentencia, explicó que durante los últimos años se ha observado un aumento en la cantidad de casos que llegan a esta instancia judicial, aunque aseguró que también se ha mejorado la producción de fallos en comparación con períodos anteriores.
Actualmente, el Tribunal de Sentencia de Choluteca está conformado por dos salas, cada una integrada por cuatro jueces, quienes tienen bajo su responsabilidad conocer los procesos una vez que estos han superado las primeras etapas judiciales.
Los expedientes llegan al Tribunal de Sentencia después de que los juzgados de letras de lo penal realizan las etapas iniciales del proceso y, posteriormente, se dicta un auto de apertura a juicio. Es a partir de ese momento cuando los jueces de sentencia asumen competencia para desarrollar el juicio correspondiente.
Entre los delitos que representan una mayor carga para este tribunal destacan el maltrato familiar y el tráfico de drogas, aunque en materia de narcotráfico una parte importante de los casos que llegan corresponde al narcomenudeo, debido a que existen tribunales de jurisdicción nacional con competencia sobre otros delitos relacionados con el tráfico de drogas.
El juez Mendoza señaló que, pese al incremento de expedientes, se ha procurado mantener al día la emisión de fallos. Sin embargo, reconoció que el calendario de audiencias se encuentra saturado debido al volumen de casos que deben ser evacuados.
La programación de los juicios también está determinada por las condiciones particulares de cada expediente. Las autoridades judiciales deben establecer prioridades, especialmente cuando se trata de personas que permanecen bajo prisión preventiva, debido a los plazos establecidos por la legislación.
“Normalmente todo caso es importante; sin embargo, nosotros tenemos que ver que hay personas que están con prisiones preventivas”, explicó el juez, al referirse a los criterios que se toman en cuenta para programar las audiencias.
La duración de los procesos no es uniforme, ya que depende de la complejidad de cada caso. Algunos pueden resolverse con mayor rapidez cuando las partes llegan a una estricta conformidad, mientras que otros requieren debates extensos debido a la cantidad de pruebas y personas involucradas.
En los casos complejos, después del debate pueden desarrollarse otras audiencias relacionadas con la individualización de la pena y posteriormente la lectura del fallo definitivo, lo que extiende el tiempo necesario para concluir el proceso.
El funcionario también explicó que algunos expedientes llegan al Tribunal después de haber enfrentado recursos durante las etapas anteriores, lo que puede generar retrasos antes de que finalmente puedan ser sometidos a juicio.
A pesar de la creciente carga judicial, el Tribunal de Sentencia mantiene como prioridad la evacuación de los casos pendientes y la emisión de resoluciones dentro de los términos establecidos por la ley, dando especial atención a los procesos en los que existen personas privadas de libertad preventivamente.
Las autoridades judiciales sostienen además una coordinación permanente con los fiscales asignados a las diferentes salas para avanzar en la programación y desarrollo de las audiencias.
De esta manera, el aumento de los procesos por maltrato familiar y delitos relacionados con drogas continúa representando uno de los principales desafíos para el Tribunal de Sentencia de Choluteca, que busca mantener al día sus resoluciones pese a la saturación de su calendario de audiencias.


















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