Las autoridades de Copeco advirtieron este viernes sobre las graves consecuencias que la prolongada sequía está generando en el departamento de Choluteca, donde la falta de precipitaciones ya impacta los cultivos, el acceso al agua potable y la salud de la población. Juan José Reyes, jefe de Alerta Temprana de Copeco, confirmó que a nivel nacional existen 75 municipios bajo alerta amarilla y 47 en observación con alerta verde.
Reyes explicó que no se descarta una eventual declaratoria de alerta roja en los municipios más afectados de Choluteca y Valle, lo que representaría “un golpe severo en la seguridad alimentaria y la economía de la población”, además de complicaciones en la salud humana. Según detalló, muchos productores perdieron sus cultivos o directamente no sembraron, mientras que el pronóstico para septiembre y octubre no anticipa abundancia de lluvias. Actualmente se atraviesa un periodo de canícula que se extenderá hasta los primeros días de septiembre.

El funcionario indicó que equipos técnicos se encuentran midiendo el impacto de la sequía en los distintos medios de vida para diseñar una política de atención adecuada. “No es el mejor escenario, sin embargo, no queremos llegar al peor, por eso estamos previniendo”, señaló.
En el municipio de Marcovia, específicamente en comunidades como El Palenque y El Naranjal, ya se reportan afectaciones en la salud. Reyes confirmó que se han documentado casos de erupciones en la piel de algunos niños, los cuales están siendo atendidos por el ministerio de Salud. Asimismo, varios municipios empiezan a resentir la escasez de agua potable para consumo humano, lo que genera especial preocupación por los riesgos sanitarios.
Para enfrentar la crisis, se trabaja de manera articulada entre la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), COPECO, la Unidad Técnica de Seguridad Alimentaria y Nutricional (UTSAN) y el Ministerio de Salud. El objetivo es evitar la duplicidad de funciones y garantizar que la asistencia llegue a quienes realmente la necesitan, “sin distingos de colores” y en el menor tiempo posible.
Las autoridades mantienen la expectativa de que las lluvias de septiembre y octubre permitan una recuperación de las cuencas hidrográficas y una buena siembra de postrera. Sin embargo, advirtieron que todo dependerá del comportamiento de las precipitaciones y del apoyo de la cooperación internacional, mientras las comunidades afectadas aguardan respuestas urgentes.


















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