El experto en temas climáticos, César Quintanilla, alertó que el fenómeno de El Niño se manifestará con mayor anticipación de lo previsto, comenzando ya en el mes de junio con una drástica reducción de hasta el 50% en las precipitaciones a nivel nacional.
Según las últimas mediciones científicas, existe una probabilidad cercana al 90% de que los efectos de este evento meteorológico se adelanten, contrariamente a las proyecciones iniciales que estimaban su mayor impacto entre julio y agosto.

Quintanilla expresó su preocupación por el retraso histórico de casi 10 días que registra actualmente el inicio de la temporada lluviosa en el país. “Todas las proyecciones apuntaban a que El Niño se sentiría con fuerza a partir de julio-agosto, pero los datos más recientes indican que su impacto comenzará desde el próximo mes de junio”, señaló.
El especialista advirtió que esta alteración en los patrones de lluvia tendrá consecuencias directas en la agricultura y la ganadería, especialmente en la siembra y cosecha de granos básicos durante el segundo semestre del año, lo que podría generar una significativa reducción en la producción.

Asimismo, Quintanilla destacó el impacto negativo que tendrá sobre la generación de energía hidroeléctrica, ya que Honduras depende en gran medida de este recurso. “Si tenemos reducción de agua, tendremos un impacto directo en la economía y en la energía”, afirmó.
El experto también llamó la atención sobre el bajo nivel que presentan actualmente las principales represas del país, las cuales se encuentran considerablemente por debajo de sus niveles óptimos.
Ante este panorama, Quintanilla hizo un llamado urgente a la población para hacer un uso más responsable del agua y extremar las medidas de ahorro, con el fin de mitigar los efectos de la sequía que se avecina.


















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