La titular de la Secretaría de Vivienda, Francis Argeñal, reiteró que los 400 millones de dólares aprobados por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para Honduras serán utilizados de manera exclusiva en el financiamiento del Plan Nacional Integral de Vivienda impulsado por el presidente Nasry Asfura.
Según explicó la funcionaria, estos recursos se canalizarán a través del Banco Hondureño para la Producción y Vivienda (Banhprovi) mediante préstamos a largo plazo. La Secretaría de Vivienda será la encargada de respaldar esos créditos con subsidios, lo que permitirá que miles de familias que actualmente carecen de una casa propia puedan acceder a una solución habitacional.
Argeñal detalló que el directorio de la CAF aprobó por unanimidad el pasado miércoles esta línea de crédito de 400 millones de dólares. Ahora corresponde firmar el contrato y completar los trámites administrativos correspondientes. En ese sentido, el presidente Asfura se comunicó con el presidente ejecutivo del organismo, Sergio Díaz Granados, con el fin de agilizar el proceso, el cual se espera concluir en agosto para contar con los fondos disponibles en septiembre.
“La Secretaría de Vivienda, en coordinación con Banhprovi, podrá iniciar la implementación de la política derivada del Plan Nacional de Vivienda. Este programa está orientado estrictamente a la vivienda social, y la ley marco establece que se trata de aquellos créditos que no superan los 80 salarios mínimos, es decir, un tope de un millón 440 mil lempiras en este momento”, indicó la ministra.
En cuanto a los ingresos familiares, el plan está dirigido a hogares que no superan los cuatro salarios mínimos, con especial atención a quienes perciben dos salarios mínimos o menos. A través del plan de inclusión financiera que se ejecuta actualmente, durante el primer año se entregará un bono directo a capital como prima parcial, y las familias recibirán subsidios directos a la cuota durante los primeros 10 años.
“Se trata de un crédito de largo plazo. En el primer año saldremos con tasas inferiores al cuatro por ciento, de manera que el Gobierno acompañe a cada familia en el crecimiento de sus ingresos año tras año. Con el aumento de los salarios mínimos, el apoyo estatal se irá reduciendo de forma gradual, garantizando así la sostenibilidad del programa”, señaló Argeñal.
La ministra enfatizó que el plan nacional de inclusión financiera abrirá oportunidades para que miles de familias accedan a una vivienda, incluyendo a quienes ganan menos de un salario mínimo mediante el programa Hogar con Esperanza.
Precisó que el ingreso máximo requerido para optar a una vivienda social es de 18 mil lempiras mensuales, cifra que contempla el bono directo a capital y el subsidio a la cuota. Además, las familias contarán con una garantía a través de un fondo de garantía recíproca, y el plazo de pago oscilará entre 20 y 25 años.


















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