Senegal se coronó campeón de la Copa Africana de Naciones 2026 al vencer 1-0 a Marruecos en una final disputada en el Estadio Moulay Abdellah de Rabat, marcada por intensas polémicas arbitrales que casi provocan el abandono del equipo senegalés.

El encuentro comenzó con alta intensidad y dominio alternado, pero las defensas sólidas de ambos equipos primaron sobre el ataque. Senegal generó oportunidades claras, como un mano a mano de Ilman Ndiaye detenido por el portero marroquí Bono, mientras Marruecos tardó en encontrar ritmo.
Durante el segundo tiempo surgió la primera controversia: Senegal anotó mediante Abdoulay Seck tras una acción colectiva, pero el árbitro anuló el gol por una falta en ataque sobre un defensor marroquí, generando fuertes protestas del banquillo visitante.

En los minutos finales del tiempo reglamentario, el VAR llamó al árbitro para revisar una posible sujeción sobre Brahim Díaz en el área senegalesa. Tras la revisión, se pitó penal a favor de Marruecos, decisión considerada dudosa por Senegal, que protestó airadamente y amenazó con retirarse del campo. Brahim falló el penal, quedando entre lágrimas, lo que calmó temporalmente los ánimos.
Ya en la prórroga, con el partido descompuesto por interrupciones, Pape Gueye recibió un pase de Idrissa Gueye y definió con un potente disparo ante Bono al minuto 92, sellando el 1-0 definitivo. Aficionados senegaleses intentaron invadir el campo, y algunos marroquíes denunciaron en redes la actitud de Senegal.

Senegal celebró su segundo título continental, rompiendo la sequía marroquí de más de 50 años, en un duelo caótico que priorizó la tensión sobre el fútbol. Aficionados de ambos países convivieron en las calles pese al escándalo.





















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