La politóloga conservadora Laura Fernández Delgado, de 39 años, se convirtió en la nueva presidenta electa de Costa Rica tras obtener una victoria decisiva en las elecciones generales celebradas este domingo 1 de febrero.
Según los resultados preliminares del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), con más del 88-94% de las mesas escrutadas, Fernández, candidata del Partido Pueblo Soberano (PPSO), alcanzó aproximadamente el 48-49% de los votos, superando ampliamente el umbral del 40% necesario para ganar en primera ronda y evitar un balotaje. Esta es la primera vez en más de una década que un candidato logra imponerse sin necesidad de segunda vuelta.
Su principal contendiente, Álvaro Ramos del Partido Liberación Nacional (PLN, socialdemócrata), quedó en segundo lugar con alrededor del 32-33% de los sufragios y ya reconoció su derrota. Otros candidatos quedaron muy rezagados, con porcentajes inferiores al 5-10%.
Fernández, quien se presentó como la «heredera» política del presidente saliente Rodrigo Chaves, centró su campaña en promesas de mano dura contra la delincuencia y el narcotráfico, temas que dominaron el debate electoral ante el aumento inédito de la violencia en el país. Su plataforma incluyó continuidad de las políticas económicas y de seguridad del actual gobierno, lo que le valió el respaldo de una base electoral que priorizó la estabilidad y la firmeza frente a la inseguridad.

En su primer discurso tras conocerse los resultados, Fernández celebró el triunfo como un mandato claro para continuar el proyecto iniciado por Chaves, prometiendo un gobierno de diálogo y concordia nacional, pero firme en el respeto al Estado de derecho. “No voy a permitir nunca el autoritarismo”, enfatizó, al tiempo que criticó a sectores de la oposición por actitudes obstruccionistas.
La presidenta electa se convertirá en la segunda mujer en ocupar la Presidencia de Costa Rica (después de Laura Chinchilla, 2010-2014) y asumirá el cargo el 8 de mayo de 2026 para el período 2026-2030. Su fórmula vicepresidencial incluye a Francisco Gamboa y Douglas Soto
.Además de la presidencia, el Partido Pueblo Soberano obtuvo una representación significativa en la Asamblea Legislativa, con alrededor de 30 de los 57 diputados, lo que le otorga una posición fuerte para impulsar su agenda sin depender necesariamente de alianzas amplias.
La victoria de Fernández ha sido destacada por medios internacionales, que la describen como una figura derechista, conservadora y en algunos casos populista, respaldada por la popularidad de Chaves y en un contexto de preocupación por la seguridad en la tradicionalmente pacífica nación centroamericana.
Con una alta participación ciudadana que revirtió tendencias de abstencionismo previas, Costa Rica inicia una nueva etapa política con Fernández al frente, quien deberá enfrentar desafíos como el combate al crimen organizado, la economía y la consolidación de la democracia en la región.





















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