Los precios de los derivados del petróleo registraron un nuevo incremento a partir de este lunes 2 de marzo, marcando el quinto aumento consecutivo en las últimas semanas y afectando directamente el bolsillo de los hondureños, especialmente en regiones como el sur del país donde el transporte y la logística dependen en gran medida del diésel y la gasolina.
De acuerdo con la estructura de precios obtenidas en gasolineras de la ciudad de Choluteca, la gasolina superior subió 1 lempira con 33 centavos y se cotiza ahora en 105.42 lempiras por galón en promedio nacional (con variaciones mínimas según ubicación). La gasolina regular aumentó 1 lempira con 29 centavos, alcanzando los 95.05 lempiras por galón, mientras que el diésel también registró un alza de 1 lempira con 29 centavos, ubicándose en 89.56 lempiras por galón. Estos ajustes superan el lempira en la mayoría de los casos, contrastando con las bajas que suelen ser solo de centavos.
El Gobierno mantiene subsidios parciales en la gasolina regular y el diésel para mitigar el impacto en el transporte público y los sectores productivos, aunque el efecto acumulativo de cinco semanas consecutivas de alzas ya se traduce en un encarecimiento notable. En menos de un mes, los precios han subido varios lempiras en promedio, lo que genera preocupación entre transportistas, agricultores y consumidores en general.

En departamentos como Choluteca, donde el tráfico vehicular es intenso en vías principales y el traslado de mercancías hacia la frontera con Nicaragua depende fuertemente del diésel, el incremento se siente de inmediato en el costo del transporte colectivo y en los precios de la canasta básica. Conductores y usuarios reportan que la demanda de combustible se ha mantenido estable en los últimos días, aunque en enero y febrero había sido más baja debido a la presión económica previa.
La Secretaría de Energía atribuye estas alzas a las fluctuaciones internacionales del precio del petróleo y la devaluación del lempira frente al dólar. No se han anunciado medidas adicionales de contención más allá de los subsidios vigentes, por lo que se espera que el monitoreo semanal continúe reflejando la tendencia alcista en las próximas semanas, influenciada también por factores externos como la inestabilidad en Oriente Medio.
Este ajuste representa un nuevo golpe al poder adquisitivo de las familias hondureñas en un contexto de inflación persistente y costos elevados en otros bienes esenciales. Las autoridades recomiendan a la población planificar sus gastos en combustible y a los transportistas evaluar posibles ajustes en tarifas para evitar mayores repercusiones en la economía cotidiana.



















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