El sector transporte público y de carga en Honduras exigió este marzo de 2026 una revisión justa y urgente de las tarifas del pasaje y fletes, ante las consecutivas alzas en los precios de los combustibles que han elevado drásticamente sus costos operativos.
Dirigentes como Wilmer Cálix, representante del transporte urbano e interurbano, han señalado que el gremio lleva más de tres años sin una actualización tarifaria formal, periodo en el que han absorbido incrementos en diésel, gasolina, repuestos, mantenimiento y otros insumos. «El sector transporte está sufriendo la investida con los incrementos al diésel, que es el combustible que utilizamos principalmente», declaró Cálix. Añadió que operan con pérdidas y que una revisión es esencial para garantizar la sostenibilidad del servicio y evitar paros o suspensiones.

El reclamo se intensificó con la ola de alzas en combustibles durante marzo 2026, influida por tensiones internacionales en el Medio Oriente. Para la semana del 23 de marzo, se reportaron incrementos reales de hasta L17.12 por galón de diésel y L9.94 en gasolina regular, aunque el gobierno de Nasry Asfura asumió temporalmente el 50% del aumento (cubriendo L8.56 en diésel y L4.97 en gasolina), lo que representa un subsidio semanal de más de L74 millones (algunas estimaciones llegan a L160 millones considerando el volumen de consumo nacional).
A pesar del subsidio estatal, los transportistas insisten en que no es suficiente y demandan:
- Una revisión integral de tarifas por el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT), conforme a la ley que obliga revisiones semestrales.
- Subsidios focalizados al diésel para el sector.
- Evitar que el costo se traslade íntegramente al usuario final.
Algunos segmentos, como el transporte suburbano, anunciaron un posible incremento de hasta L5 en el pasaje a partir del miércoles 25 de marzo, mientras que transportistas de carga pesada (ATRACAPH) advirtieron ajustes en tarifas por kilómetro recorrido para no quebrar. Otros han convocado marchas y caravanas en protesta, aunque no se reportan bloqueos masivos hasta ahora.

El gobierno ha respondido con medidas de contención (subsidio temporal y teletrabajo en el sector público desde el 24 de marzo para reducir consumo vehicular), pero no ha anunciado una revisión tarifaria inmediata. Fuentes oficiales enfatizan que cualquier ajuste debe ser consensuado y evitar impactos inflacionarios mayores en la población.
La situación genera preocupación entre usuarios, quienes temen un aumento en el costo del transporte que afecte la movilidad diaria y la canasta básica (por encarecimiento de fletes). El sector transporte representa un pilar clave de la economía hondureña, y la dirigencia insiste en que sin una «revisión justa» se pone en riesgo la continuidad del servicio público esencial. Las autoridades del IHTT y la Secretaría de Energía continúan monitoreando la evolución de precios internacionales para ajustes futuros.












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