La presidenta del Kuomintang (KMT), principal partido de oposición de Taiwán, Cheng Li-wun, llegó este martes 7 de abril de 2026 a China continental para una gira de seis días que incluye paradas en Shanghai, Nanjing y Beijing.
Se trata de la primera visita de una presidenta en ejercicio del KMT a China en una década. Cheng Li-wun aceptó la invitación directa del presidente chino Xi Jinping y ha descrito el viaje como una “jornada por la paz”, con el objetivo de actuar como puente para reducir tensiones y promover el diálogo entre ambas orillas del Estrecho de Taiwán.

La agenda de la delegación del KMT comenzó en Shanghai, donde fue recibida por el director de la Oficina de Asuntos de Taiwán, Song Tao. Posteriormente, la comitiva se trasladó a Nanjing para rendir homenaje en el Mausoleo de Sun Yat-sen, fundador del partido y figura histórica compartida. La visita culminará en Beijing, donde se espera que Cheng Li-wun sostenga un encuentro con el propio Xi Jinping, aunque las autoridades chinas aún no lo han confirmado oficialmente.

Durante su partida desde Taipéi, la líder del KMT enfatizó la necesidad de que Taiwán haga “todo lo posible” para evitar un conflicto armado y aprovechar cualquier oportunidad para generar estabilidad en el Estrecho. El KMT mantiene la postura histórica de reconocer el Consenso de 1992 como base para el diálogo con Beijing, a diferencia del partido gobernante, el Partido Democrático Progresista (DPP), que rechaza esa fórmula.
Esta visita ocurre en un momento de alta sensibilidad geopolítica: se realiza apenas un mes antes de la esperada cumbre entre Xi Jinping y el presidente estadounidense Donald Trump en Beijing. Analistas señalan que Beijing busca con este gesto proyectar una imagen de apertura al diálogo con fuerzas políticas taiwanesas favorables a mejorar las relaciones, mientras mantiene su reclamo de soberanía sobre Taiwán.

Aunque el KMT no está en el gobierno, la gira podría derivar en acuerdos de cooperación a nivel partidario o municipal, así como en el restablecimiento de canales de comunicación regulares entre el KMT y el Partido Comunista de China.
La visita ha generado opiniones divididas en Taiwán: mientras algunos la ven como un esfuerzo legítimo por reducir riesgos de confrontación, otros la critican por posibles concesiones políticas ante Beijing en un contexto de creciente presión militar china sobre la isla.

Hasta el momento, las autoridades taiwanesas han seguido de cerca el desarrollo de la gira sin emitir mayores pronunciamientos oficiales. Se espera que en los próximos días se conozcan más detalles sobre los posibles resultados de las conversaciones, especialmente si se concreta la reunión con Xi Jinping.


















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