El Pentágono estima que Estados Unidos ha gastado más de 11.300 millones de dólares en los primeros seis días de la guerra contra Irán, según revelaron funcionarios del Departamento de Defensa durante una sesión informativa a puerta cerrada con legisladores en el Congreso, de acuerdo con reportes publicados este jueves por The New York Times y confirmados por múltiples fuentes.
La cifra, que se centra principalmente en el consumo de municiones y armamento de precisión utilizado en los bombardeos iniciales, fue compartida el martes en una reunión con senadores y representantes. Fuentes familiarizadas con el encuentro indicaron que el monto supera los 11.300 millones de dólares (aproximadamente 11.300 millones), aunque se trata de una estimación preliminar e incompleta. No incluye costos operativos adicionales, como el despliegue previo de fuerzas, mantenimiento de equipos, salarios del personal aumentado ni daños sufridos en combate.

El conflicto, denominado oficialmente Operación Epic Fury por el Pentágono, comenzó el 28 de febrero de 2026 con ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra instalaciones militares, nucleares y de mando en Irán. En las primeras etapas, se reportó un gasto masivo en misiles y bombas guiadas: solo en los dos primeros días se consumieron municiones por valor de unos 5.600 millones de dólares, según estimaciones previas del Pentágono.
Análisis independientes, como el del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), habían calculado previamente que en las primeras 100 horas (alrededor de cuatro días) el costo ascendía a al menos 3.700 millones de dólares, con un promedio diario de cerca de 891 millones. La nueva cifra del Pentágono implica un ritmo de gasto acelerado, cercano a los 1.883 millones de dólares por día en promedio durante esos seis días iniciales, impulsado por el uso intensivo de armamento de alta tecnología para neutralizar defensas aéreas y capacidades balísticas iraníes.

Este desembolso ha generado debate en Washington, donde legisladores de ambos partidos cuestionan la sostenibilidad financiera de la operación. La cifra supera ampliamente presupuestos anuales de programas domésticos clave, como el Instituto Nacional del Cáncer (alrededor de 7.400 millones) o iniciativas educativas como Head Start. Se espera que el Gobierno de Trump solicite pronto fondos suplementarios al Congreso para cubrir gastos no presupuestados.
El conflicto ha escalado rápidamente, con Irán respondiendo mediante ataques a infraestructuras petroleras regionales, minado en el estrecho de Ormuz y represalias en el Líbano y otros puntos. Los precios del petróleo han superado los 100 dólares por barril en varios momentos, afectando la economía global. Hasta el momento, no hay indicios claros de un cese al fuego inminente, y el presidente Trump ha alternado mensajes de victoria con amenazas de intensificar los ataques.

Las autoridades estadounidenses continúan monitoreando el gasto en tiempo real, y se anticipa que el costo total de la campaña —incluyendo logística, reconstrucción de stocks de municiones y posibles bajas— podría multiplicarse en las próximas semanas si las hostilidades persisten.

















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