En un vibrante clásico capitalino disputado en el Estadio Nacional Chelato Uclés, el Club Deportivo Olimpia se impuso 1-0 ante su eterno rival, el Motagua, y conquistó la Supercopa de Honduras. Los albos arrancaron la temporada con un título bajo el brazo, demostrando jerarquía y solidez ante un Motagua que buscó el empate hasta el final sin éxito.

El único gol del encuentro llegó al minuto 54, cuando Emanuel Cuello cazó un balón suelto dentro del área y lo mandó al fondo de la red, desatando la euforia entre la afición olimpista. El delantero, una de las nuevas incorporaciones del León, se convirtió en el héroe de la noche al definir un partido cerrado y de alta intensidad.
Olimpia dominó gran parte del segundo tiempo y supo defender la ventaja con orden, mientras Motagua presionó en busca del empate, especialmente en los minutos finales. Al pitazo final, los merengues levantaron el trofeo ante su gente, celebrando el primer título de la temporada y enviando un claro mensaje de competitividad de cara a la Liga Nacional y la Copa Centroamericana.

Con este triunfo, Olimpia suma un nuevo trofeo a sus vitrinas y refuerza su condición de uno de los grandes del fútbol hondureño. Motagua, por su parte, deberá reponerse rápidamente para afrontar los retos que le esperan en la nueva campaña.




















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