Honduras continúa enfrentando una grave crisis de violencia contra las mujeres. Según datos del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), en promedio cada 34 horas una mujer es asesinada de forma violenta en el país.
La directora del Observatorio, Migdonia Ayestas, presentó esta alarmante cifra durante una reciente exposición sobre la situación de seguridad y género en Honduras. Esta tasa refleja la persistente vulnerabilidad que enfrentan las mujeres en todo el territorio nacional, donde la violencia machista y criminal sigue cobrando vidas de manera sistemática.
“Sin duda a cada 34 horas se está perdiendo la vida una mujer y eso es un problema grave. En lo que va del año son 107 muertes violentas de mujeres y femicidios lo que han ocurrido”, declaró la directora del Observatorio.
De acuerdo con los registros del OV-UNAH, en lo que va del año 2026 se han contabilizado decenas de muertes violentas de mujeres y femicidios.

Aunque las cifras exactas varían según la fuente (el Observatorio, el Centro de Derechos de las Mujeres -CDM- y otras organizaciones), todas coinciden en señalar que la tendencia se mantiene alta y preocupante, similar a años anteriores donde Honduras ha figurado entre los países con mayor índice de femicidios en Centroamérica.
Las muertes violentas de mujeres no solo ocurren en el ámbito doméstico, sino también en espacios públicos, muchas veces con extrema crueldad y utilizando armas de fuego. Las principales víctimas son mujeres jóvenes y adultas entre 15 y 39 años, aunque también se registran casos de niñas y adolescentes.
Organizaciones de mujeres y defensoras de derechos humanos han señalado que detrás de estas cifras hay un alto nivel de impunidad, fallas en la prevención y debilidades en la respuesta institucional. La mayoría de los casos no llegan a juicio o quedan en la impunidad, lo que genera un círculo vicioso de violencia.
Ante esta realidad, el Observatorio de la Violencia de la UNAH ha hecho un llamado urgente a las autoridades para fortalecer las políticas públicas de prevención, aumentar el presupuesto destinado a la protección de las mujeres, mejorar los mecanismos de investigación y garantizar una justicia efectiva y oportuna.
Mientras tanto, colectivos feministas y organismos internacionales continúan exigiendo medidas concretas que vayan más allá de los pronunciamientos, incluyendo la implementación efectiva de leyes como la Ley contra la Violencia Doméstica y la tipificación adecuada de los femicidios.
La violencia contra las mujeres en Honduras no es solo una estadística: cada 34 horas una madre, hija, hermana o amiga deja de existir violentamente, dejando familias destrozadas y una sociedad que sigue fallando en proteger a la mitad de su población.
















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