El cilindro de gas licuado de petróleo (LPG) de uso doméstico de 25 libras registró un aumento significativo en Honduras a partir del 27 de enero de 2026, tras el vencimiento del subsidio estatal que mantenía congelado su precio desde marzo de 2022 el gobierno de Xiomara Castro. Según verificaciones en comercios y reportes de medios locales, el precio en Tegucigalpa y Comayagüela pasó de L238.13 a aproximadamente L270.94 – L271, lo que representa un incremento de más de L32 (alrededor de L32.81 en algunos cálculos precisos).
En San Pedro Sula, el ajuste es similar, aunque partía de una base previa más baja (L216.99). Este cambio se produjo inmediatamente después de la toma de posesión del presidente Nasry Asfura, ya que el Decreto Ejecutivo PCM 001-2026, emitido por la administración anterior de Xiomara Castro, extendió el subsidio únicamente hasta el 26 de enero de 2026. Al no renovarse la medida de congelamiento por parte del nuevo gobierno, el mercado reflejó los costos reales de importación, transporte y márgenes asociados al producto.
El subsidio al GLP doméstico había representado un costo millonario para el Estado hondureño durante casi cuatro años, con absorciones estimadas en decenas de lempiras por cilindro y un impacto acumulado de cientos de millones de lempiras anuales. La medida beneficiaba directamente a hogares de bajos ingresos y pequeños comercios que dependen del gas para cocinar.
Sectores empresariales, consumidores y analistas económicos han calificado el alza como un «trancazo» al bolsillo familiar, advirtiendo sobre posibles efectos en cadena: incremento en el costo de vida, presiones inflacionarias y afectación a la preparación de alimentos en hogares y negocios informales.
En redes sociales y reportes periodísticos, usuarios y medios destacan el impacto inmediato en el día a día de la población. Hasta el momento, la administración de Nasry Asfura no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la posibilidad de restablecer subsidios focalizados o medidas compensatorias para mitigar el efecto en sectores vulnerables. Fuentes cercanas indican que se evalúan opciones en el marco de la política de austeridad fiscal y disciplina económica anunciada por el nuevo gobierno.
La Secretaría de Energía (SEN) podría publicar en los próximos días la estructura oficial de precios para febrero, incluyendo variaciones en otros derivados del petróleo. Este ajuste se suma a fluctuaciones recientes en gasolinas y diésel, aunque el GLP había sido uno de los productos más protegidos por subsidios en años previos.
El gobierno enfatiza la necesidad de sostenibilidad fiscal para priorizar inversiones en infraestructura, seguridad y reactivación económica, en un contexto de desafíos como pobreza e inseguridad que afectan al país.















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