Tegucigalpa, Honduras — 27 de enero de 2026.
En una ceremonia solemne y protocolaria celebrada este martes en el Congreso Nacional de Honduras, Nasry Juan “Tito” Asfura Zablah fue juramentado oficialmente como presidente constitucional de la República de Honduras para el período 2026–2030. El acto marca el inicio de una nueva administración tras las elecciones generales de noviembre y un estrecho proceso electoral que dejó al país en un clima político dividido.
Ceremonia de investidura y protocolo
La sesión solemne dio inicio alrededor de las 8:40 de la mañana, con la apertura formal de la sesión por parte del presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, quien fue el encargado de tomar la promesa de ley al mandatario entrante. La juramentación se realizó sin la tradicional presencia de jefes de estado extranjeros, en un gesto que el nuevo gobierno ha descrito como una muestra de austeridad y respeto institucional.
El acto protocolario tuvo lugar en el hemiciclo legislativo, espacio donde, por primera vez en décadas, se retoma la tradición de investidura fuera del Estadio Nacional Chelato Uclés. Las calles aledañas a la sede parlamentaria estuvieron cerradas para garantizar la seguridad, y se instalaron pantallas gigantes para que ciudadanos pudieran seguir la jornada.

Antes de la juramentación, se realizó una oración ecuménica que reunió a líderes religiosos católicos y evangélicos, destacando un llamado a la unidad y a la búsqueda de la paz social.
Discurso del nuevo presidente
Durante su discurso de toma de posesión, el presidente Nasry Asfura aseguró que su gobierno estará enfocado en servir a la población sin distinción política, reiterando que llega al cargo con humildad y compromiso. “Estoy aquí para servirles a ustedes”, expresó ante el Congreso Nacional, prometiendo un mandato basado en trabajo y resultados.

El mandatario hizo un llamado a la unidad nacional, señalando que Honduras no puede avanzar en medio de divisiones tras un proceso electoral polarizado. Afirmó que su administración priorizará la reconciliación, el diálogo y el respeto institucional.
Como parte del acto oficial, Asfura firmó el acta constitucional de toma de posesión, con la que quedó formalmente investido como presidente de la República para el período 2026-2030. Asimismo, sancionó y firmó decretos legislativos aprobados previamente por el Congreso Nacional, relacionados con disposiciones administrativas y el inicio formal de su gobierno, marcando el arranque de su gestión.

Los primeros decretos sancionados:
- Ampliación del Régimen de Importación Temporal (RIT)
Este fue el primer decreto discutido y aprobado en el pleno del Congreso (con 96 votos a favor). Extiende por cinco años el Régimen de Importación Temporal, incorporando 125 nuevas partidas o categorías de bienes. El objetivo es facilitar importaciones temporales para impulsar la actividad productiva, industrial y comercial en el país. Fue uno de los más destacados en las sesiones inaugurales de la legislatura 2026-2030. - Autorización para la venta del avión presidencial (Embraer Legacy 600, FAH-001)
Aprobado por unanimidad. Autoriza la venta del avión presidencial para redirigir los fondos obtenidos a programas sociales prioritarios, especialmente en salud pública, adquisición de medicamentos y otras áreas como educación o infraestructura. Representa un símbolo claro de austeridad y reducción de gastos suntuarios del Estado, impulsado por diputados nacionalistas. - Cobertura o ampliación de beneficios en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH)
Uno de los tres decretos pendientes de sanción que se aprobaron en el Congreso y fueron firmados por Asfura. Se relaciona con mejoras en la cobertura educativa, posiblemente ampliando becas, acceso o financiamiento para la UNAH, alineado con prioridades sociales del nuevo gobierno.
El presidente aseguró que el trabajo comienza de inmediato, adelantando que su administración se enfocará en atender los principales problemas del país, como la inseguridad, la situación económica y las deficiencias en los servicios públicos, en coordinación con alcaldías y distintos sectores sociales.

Finalmente, Asfura cerró su intervención con un mensaje de carácter espiritual, comprometiéndose a no fallarle al pueblo hondureño y pidiendo sabiduría para conducir el país durante los próximos cuatro años.
Contexto político y electoral
Asfura, líder del Partido Nacional, llega al poder tras una elección marcada por una diferencia mínima de votos y acusaciones de irregularidades y fraude por parte de sectores de la oposición y del partido gobernante saliente. El Consejo Nacional Electoral (CNE) oficializó su victoria y la presidencia constitucional para el período 2026–2030, en medio de un ambiente de disputas políticas y debates sobre la transparencia del proceso.

La elección de Asfura representa, según analistas, un giro hacia la derecha en la política hondureña, tras el periodo del gobierno saliente encabezado por Xiomara Castro, de la coalición de izquierda Libre, quien ha expresado su no reconocimiento al nuevo mandatario.
Asfura asume el mandato con un mensaje centrado en la austeridad, reducción del gasto público y la atracción de inversión privada, con la promesa de atender problemas estructurales como la pobreza, la corrupción y la inseguridad.
Sin transición formal y reacciones políticas
El cambio de mando se realiza sin una transición formal entre la administración de Xiomara Castro y la de Asfura, una situación inusual que ha generado críticas de distintos sectores y cuestionamientos sobre el proceso institucional.

Previo a la investidura, figuras políticas como el coordinador del partido Libre, Manuel “Mel” Zelaya, emitieron mensajes señalando que su fuerza política continuará en “resistencia popular frente a la extrema derecha” y adelantando que “volverán” a retomar espacios de poder.
Cierre de la jornada
La ceremonia concluyó en un ambiente de solemnidad y con llamados públicos a la unidad nacional. El nuevo presidente, acompañado de su esposa e hijas, abandonó el Congreso para iniciar formalmente sus funciones como jefe de Estado y de Gobierno, con la expectativa de que su gobierno enfrente los desafíos que el país ha acumulado en los últimos años.
















Deja una respuesta