China defiende con firmeza el sistema internacional centrado en la ONU, tras las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien sugirió que su propuesta de «Junta de la Paz» (Board of Peace) «podría» reemplazar eventualmente a la Organización de las Naciones Unidas.
El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa regular el miércoles 21 de enero de 2026 en Pekín, en respuesta directa a los comentarios de Trump del día anterior.
Trump afirmó que la ONU debería continuar existiendo por su «potencial enorme», pero criticó su ineficacia al señalar que «nunca» le ayudó a resolver conflictos durante su mandato, y planteó que la Junta de la Paz —iniciativa lanzada por su administración— podría asumir un rol mayor en la resolución global de disputas.

«China siempre ha practicado el verdadero multilateralismo», enfatizó Guo. «No importa cómo cambie la situación internacional, China defenderá firmemente el sistema internacional con la ONU en su núcleo, el orden internacional basado en el derecho internacional y las normas básicas que rigen las relaciones internacionales, sustentadas en los propósitos y principios de la Carta de la ONU».
El funcionario rechazó implícitamente cualquier alternativa que socave la autoridad de la ONU, reiterando el compromiso de Pekín con un multilateralismo genuino y la centralidad de las Naciones Unidas en los asuntos globales. China confirmó haber recibido una invitación formal de Estados Unidos para unirse a la Junta de la Paz —cuyo mandato inicial se centra en la supervisión posconflicto en Gaza tras el alto el fuego mediado por Washington—, pero no ha revelado si aceptará participar.
La Junta de la Paz, presidida por Trump (con poder de veto y mandato vitalicio), ha generado controversia internacional. Algunos aliados occidentales, como Francia, han expresado reservas por temor a que compita o debilite al Consejo de Seguridad de la ONU.
Países como Hungría (bajo Viktor Orbán), Bielorrusia y otros han aceptado la invitación, mientras que la membresía permanente requeriría contribuciones millonarias (alrededor de 1.000 millones de dólares por país en algunos casos).
Este posicionamiento chino se enmarca en su estrategia consistente de posicionarse como defensor del orden multilateral pos-Segunda Guerra Mundial, especialmente en un contexto de tensiones con Washington y esfuerzos por ampliar su influencia en el Sur Global. Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni Trump han respondido directamente a las declaraciones de Guo Jiakun.
La polémica se produce en vísperas de la firma formal de la Carta de la Junta de la Paz prevista para el jueves 22 de enero en los márgenes del Foro Económico Mundial de Davos, donde se espera mayor claridad sobre su alcance y membresía.



















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