Un sismo de magnitud 5.1 sacudió la madrugada de este viernes 16 de enero de 2026 la zona norte de Honduras, generando alarma entre la población de varios departamentos, especialmente en el Valle de Sula.
De acuerdo con reportes preliminares del Centro Sismológico Europeo-Mediterráneo (EMSC) y otras fuentes internacionales, el evento telúrico ocurrió aproximadamente a las 00:08 hora local (6:08 GMT), con epicentro ubicado a unos 29 kilómetros al noroeste de San Pedro Sula, en el departamento de Cortés, muy cerca del área costera del Mar Caribe y en dirección a Omoa y Cuyamel.
La profundidad fue muy superficial, estimada en alrededor de 7 kilómetros, lo que explica por qué el movimiento se sintió con mayor intensidad en ciudades como San Pedro Sula, La Lima, Omoa, Puerto Cortés y otras localidades cercanas. Algunos reportes locales y redes sociales mencionan percepciones de hasta 5.2 o variaciones menores en la magnitud inicial, pero la cifra más consistente es 5.1.
Pobladores describieron el sismo como un fuerte sacudón que duró entre 10 y 15 segundos en algunas zonas, provocando momentos de pánico, salida de personas a las calles y preocupación por posibles daños estructurales. Hasta el momento, las autoridades de Copeco (Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales) y cuerpos de socorro no han reportado daños materiales graves ni víctimas fatales o lesionadas.
El sismo se sintió con menor intensidad en otras regiones del país, incluyendo partes de Atlántida, Yoro y Santa Bárbara. Expertos indican que el evento está relacionado con la actividad tectónica del sistema de fallas transformantes en el Caribe occidental, zona de interacción entre la Placa del Caribe y la Placa Norteamericana.
Copeco y el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceánicos y Sísmicos (Cenaos) mantienen monitoreo constante ante posibles réplicas. Las autoridades recomiendan a la población:
- Revisar estructuras de viviendas y edificios por posibles daños visibles.
- Tener a la mano el plan familiar de emergencia.
- Evitar zonas de riesgo como laderas inestables o áreas cercanas a ríos.
- Mantenerse informados solo a través de fuentes oficiales y no difundir rumores.
Este sismo ocurre semanas después de otro evento de magnitud 5.0 en la misma región caribeña (el 9 de enero), lo que recuerda la actividad sísmica recurrente en el norte hondureño.
Por ahora, la normalidad regresa gradualmente en las principales ciudades afectadas, aunque muchos habitantes permanecen atentos a cualquier nuevo movimiento.






















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